En el Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H) el nivel de inteligencia no se ve afectado y los grados de afectación y la sintomatología son muy variados. En muchas ocasiones, no sólo afecta al niño sino también a la vida familiar. Por ello, la detección precoz y la atención temprana son fundamentales, y el pronóstico es mejor cuando se interviene en las primeras etapas escolares .


Es importante llegar a un buen diagnóstico cuanto antes, para poder orientar el tratamiento más adecuado al caso concreto.   Las investigaciones sobre el TDA-H han experimentado un aumento considerable en los últimos años y en ellas se demuestra la importancia de la atención integral a los afectados. Para poder ayudar a sus hijos, los padres deberán:

  1. Obtener un buen diagnóstico . Muchas veces el TDA-H se presenta asociado a otros trastornos y es importante conocer cuántos y cuáles de ellos están presentes y, por tanto, lo que hay que abordar. De esta manera se puede prevenir que no aparezcan otros. Se recomienda acudir a profesionales con experiencia; el diagnóstico diferencial es difícil, hay otros problemas que pueden provocar los mismos síntomas.

  2. Educarse como padres . Los padres deben convertirse en “ expertos en TDA-H. Los p adres deben formarse para poder reconocer los comportamientos propios del trastorno y aprender estrategias para controlar las conductas perturbadoras y potenciar las conductas adecuadas. Hay que conocer, aceptar y comprender al niño/adolescente, y potenciar sus cualidades que son muchas, asegurando su equilibrio psicológico personal para lo que debemos dar los apoyos necesarios. Se recomienda asistir a reuniones informativas y cursos para padres.

  3. Informarse sobre el tratamiento farmacológico. La medicación puede ayudar a las personas afectadas. Una buena información ayudará a tomar la decisión de administrar los medicamentos que nos pueden ayudar, así como a valorar su eficacia.

  4. Hacer las adaptaciones necesarias en casa, si es necesario reestructurando el ambiente y las rutinas familiares.

  5. Mantener una relación fluida con los profesores, para valorar la eficacia del tratamiento, y solicitar las adaptaciones necesarias para que el niño y/o adolescente afectado pueda superar su problema.

  6. No olvidar que el trastorno tiene carácter crónico. El TDAH es variable, por lo tanto habrá épocas buenas y malas. No se debe abandonar el tratamiento, se deberá revisar y ajustar a las necesidades de cada época. Es un trastorno que se manifiesta de diferente manera según la edad.

Los padres de niños y adolescentes afectados nos transmiten continuamente que se sienten muy solos en su lucha, por la dificultad que encuentran para acceder al diagnóstico y al tratamiento adecuado y por la poca información que reciben los afectados y sus familias, lo cual dificulta el tratamiento. En Estados Unidos y en Gran Bretaña, son las asociaciones de padres de niños hiperactivos, las que han conseguido que los niños con TDA-H reciban una atención y apoyo sociofamiliar, psicológico, sanitario y educativo.

En el año 2003, el Consejo de ministros de la Unión Europea, reconoció la necesidad de mejorar, como tema de gran importancia, la información y formación a padres, educadores y profesionales de la salud. A los padres de niños y adolescentes afectados les decimos que nuestra tarea es la concienciación pública. Los animamos a asociarse y participar en nuestra asociación con el fin de impulsar la concienciación de la administración pública, con el fin de mejorar la atención sanitaria y educativa del TDA-H en nuestra Comunidad.

Debemos darles la oportunidad de triunfar y de superar sus dificultades . Para conseguirlo necesitamos la ayuda de todos : padres, maestros, personal sanitario y administración STILL trabaja para ayudar a mejorar la atención de las personas afectadas. STILL detectó, como primera necesidad, el dar a conocer y actualizar en todos los ámbitos las características de este trastorno, y para ello estamos trabajando. Según los datos recogidos por STILL, lo que más preocupa a las familias de escolares con TDA-H es:

    1. El alto riesgo de fracaso escolar que tienen estos niños cuando no están debidamente atendidos.
    2. Las dificultades de integración que presentan muchos de ellos, generalmente debido a la impulsividad y a la dificultad para controlar sus emociones .
    3. Los problemas de conducta que muchas veces se presentan asociados a este trastorno.
    4. El estrés que se genera en las familias.

¡Anímate a formar parte de nuestra asociación!

 

 

 

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